EDITORIAL CON SENTIDO COMÚN El análisis del razonamiento, de quienes pretenden justificar confusamente las actividades fascistas de la derecha venezolana, deja signos evidentes de una estrategia psicológica, bien pensada. En tal sentido, afirmo que sin descalificar el componente mediático (muy bien pensado, articulado y ejecutado), es un exabrupto ignorar el caldo de cultivo real, objetivo y subjetivo, que acompañan las respuestas de acciones de calle totalmente desquiciadas. Se demuestra así, que es una conjunción de elementos condicionados y preparados por la audaz estrategia fascista, pero, que se nutre de las deficiencias e ineptitudes, en algunos gobiernos regionales o locales oficialistas (no los llamo Chavistas porque no lo fueron, lo son, ni lo serán). Por ello, no es una simple distorsión en el superego de los manifestantes, existen alimentadores permanentes de las circunstancias que motivan la agresividad terrorista y definitivamente, debemos encont...