EL PARTIDO DE LOS CORRUPTOS
Vaticinado por Francisco de Miranda al caracterizar nuestro pueblo por su “bochinche, bochinche y más bochinche”, rasgo posteriormente convertido en anarquía caudillista, atentando permanentemente contra Bolívar y las buenas causas políticas de los siglos XIX al XX, hasta mutar actualmente, en la más vulgar, inhumana y escandalosa corrupción conocida en los últimos años. Cualquiera puede alegar por la buena fe, no generalizar ante tan duro juicio de valores, sin embargo, al ver la cantidad de bachaqueros, comerciantes alcistas, transportistas, reposeros, enchufados, cuerpos de seguridad, jueces, bancos, contratistas y para rematar, esta nueva ¿o vieja? extirpe de gerentes públicos tipo “pranes de cuello blanco”, resulta que son muchos, muchísimos, demasiados. Esta depravación social, no se justifica en escusas tales como “fuimos colonizados por tales y pascual”, o la trillada “los aborígenes eran flojos” y hasta la balurda “todo es culpa de la Cuarta República”, pues, y...