EDITORIAL El boicot, es una poderosa arma que tiene el pueblo para defenderse de la especulación y que en días recientes, ocasionó una disminución del precio de la carne, a pesar de que la gente no se organizó para ello, fue todo un fenómeno espontaneo. Parte de los afectados fueron las carnicerías, quienes tuvieron que disminuir sus precios en 20 por ciento, lo cual demostró que la inflación en Venezuela tiene un alto componente especulativo y que el pueblo organizado, posee el poder para defenderse de los especuladores. En lo sucesivo, deberíamos crear en las comunidades algunos comités de seguimiento a los precios, que invite si es necesario, a no comprar algunos productos que están siendo subidos sin justificación. Hace pocos días presencié una discusión de especuladores, perdón, de comerciantes, que manifestaron pánico si la gente decidía no comprar y además, ni se imaginaban que harían con la mercancía, si empezaba a dañarse. Con tod...